martes, 20 de noviembre de 2012

Interraíl 2012 (Parte I)

Introducción: París y Berlín

Este pasado verano, entre los meses de Junio y Julio, yo y 9 amigos más nos pusimos las mochilas, subimos a un tren y empezó nuestra aventura en un Interraíl por Europa.
Llevábamos meses preparando el trayecto, y la idea principal después de muchas discusiones, fue dar la vuelta al continente pasando por:

Barcelona-París-Berlín-Cracóvia-Praga-Croácia-Venécia-Nice-Barcelona

Compramos los billetes del Interraíl que te permiten "Elegir 10 días para viajar en tren a lo largo de 22 días" y reservamos todos los albergues hasta Praga. Sabíamos que al ser 10 era difícil encontrar sitio para todos sin haber reservado. Además, decidimos que los 8 trayectos en tren los haríamos en trenes nocturnos, porqué así evitaríamos gastar dinero en albergues y ganaríamos muchas horas para visitar las diferentes ciudades. Hecho que puede ser duro para algunos, pero que no deja de ser divertido.



El 19 de Junio empezó nuestra aventura. El primer día subimos a un tren que nos llevó hasta Cerbére. Ahí teníamos reservados asientos en un tren nocturno hacía París. No queríamos arriesgarnos a no encontrar sitio para los 10. Cuando llegamos a la estación de Cerbére nos dijeron que el tren se había cancelado. Tuvimos la suerte de haber reservado, porqué eso permitió que nos pagaran el tren hasta Perpignan y una noche en un hotel. Además, nos reservaron asientos en un Talgo que nos llevó por la mañana siguiente hacía la capital Francesa.

Estación de Cérbere

Paris! Oh Paris! (Es importante leerlo con acento francés para remarcar la belleza de la ciudad). Pasamos 3 días y 2 noches en la ciudad. Dormimos en un hotel de la cadena ETAP, muy barato, que a pesar de estar situado a las afueras de la ciudad, recomiendo profundamente.

Estuvimos los 3 días andando sin parar, visitando todos los rincones de la ciudad. Los esenciales y los no-tan-esenciales. Estuvimos en la Tour Eiffel, Nottre Damme, les Champs Elisés, l'Arc de Triomphe, le Moulin Rogue, Montmartre, Sacre Coeur y el ultimo día estuvimos en Versalles. Nos gustaba andar y perdernos por las calles Parisinas sin demasiado rumbo, y así fue como encontramos la librería anglosajona Sheakespeare & Co, en la que pasamos más de una hora mirando todos sus libros y misterios. Recuerdo que uno de los sitios de la ciudad que más me impactó fue la azotea de uno de los centros comerciales Lafayette, des de la cual se veía toda la ciudad. Era precioso.

En cuanto a la comida, nos alimentamos básicamente de comida preparada de los súpers. En todos ellos tenían microondas para calentarla y sitios para sentarse, muy práctico, la verdad.

Aún me quedan muchos sitios de la ciudad para conocer, y la próxima vez que visite la capital quiero saltarme las visitas de todos los puntos turísticos y adentrarme en sus callejones desconocidos. 

"A walk about Paris will provide lessons in history, beauty, and in the point of Life." - Thomas Jefferson




El día 22 subimos a un tren que nos llevó hasta Berlín. No iba con las espectativas muy altas respecto a esta ciudad. Desconocía por completo la ciudad en sí, a pesar de conocer un poco su historia, y la verdad es que no me llamaba demasiado la atención visitarla
Pero mi visión de la ciudad cambió en cuanto puse mis pies en sus calles. Es una ciudad con tanta historia, que en cada rincón encuentras monumentos fascinantesEmbruja todos los que la visitan, el ambiente que la rodea es muy apetecible, te encuentras a gusto en todas sus calles y rincones y deseas no tener que irte nunca.




Estuvimos 4 días y 3 noches en la ciudad y tuvimos la suerte de encontrar un albergue que estaba muy bien de precio y era muy céntrico. Dormimos en una habitación de 30 personas, si no lo recuerdo mal. Estaba muy bien organizada y no tenías para nada la sensación de encontrarte en un zulo. Además, el albergue no importa mucho, porqué llegas tan agotado por las noches que ni te das cuenta de donde duermes. 


De Berlín también lo visitamos todo. Su catedral, la conocida puerta de Brandenburgo, la Torre de Telecomunicaciones, el Check Point Charlie (puerta que separaba la ciudad comunista de la ...), y aún siendo el sitio más conocido, el muro de Berlín fue el que más me sorprendió. Por unos este fue una vez un muro de contención y separación, y ahora se ha transformado en el East Side Gallery, donde miles de artistas han pintado diferentes dibujos que representan su forma de ver la historia de la ciudad. Como en París, también fuimos a un sitio des del que se veía la ciudad des de arriba; el Reichstag, o parlamento Alemán. Este tiene una cúpula de cristal en su interior a la que puedes entrar gratuitamente si has pedido visita previa, y así lo hicimos. Des de ella se pueden contemplar todos los rincones de la ciudad, y llevas una audio guía que te relata su historia. Muy recomendable. 

En definitiva, los 4 días se me hicieron cortos. Berlín es una ciudad que cuando la visitas siempre te entran ganas de más y más y más.

"All free men, wherever they may live, are citizens of Berlin. And therefore, as a free man, I take pride in the words "Ich bin ein Berliner"" - John F. Kennedy




Os seguiré hablando de nuestra aventura en una próxima entrada. Nos vemos entonces. 

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