El chocolate caliente, la sopa y la nieve son, sin duda, los elementos característicos de una Navidad que hoy por la noche llega a Barcelona a través de las luces de toda la ciudad.
Muchos aseguran que la Navidad sólo sirve para gastar, gastar y gastar. Y no les voy a llevar la contraria, pero el gasto que hacemos es siempre para hacer felices a quienes queremos, y no hay nada comparado con ver felices a los tuyos.
Este diciembre me voy con una amiga de viaje a Londres. Va a hacer mucho mucho frío, pero sé que cuando esté paseando por sus calles, viendo todas las decoraciones, no me va a importar para nada el frío que haga. Porqué por si no os habíais dado cuenta, adoro la Navidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario