jueves, 22 de noviembre de 2012

La llegada de la Navidad

Cada año, con la llegada de la Navidad, las ciudades de todo el mundo cambian de la noche al día. Sus calles se tiñen de colores y se despierta un sentimiento de alegría que se transmite al respirar el aire frío.
El chocolate caliente, la sopa y la nieve son, sin duda, los elementos característicos de una Navidad que hoy por la noche llega a Barcelona a través de las luces de toda la ciudad.
Muchos aseguran que la Navidad sólo sirve para gastar, gastar y gastar. Y no les voy a llevar la contraria,  pero el gasto que hacemos es siempre para hacer felices a quienes queremos, y no hay nada comparado con ver felices a los tuyos.

Además la Navidad es, para mi, un incentivo más para viajar. Las ciudades se transforman de arriba a abajo. Ver las calles nevadas y decoradas con luces de colores me hace interpretar el lugar en el que estoy de otro modo. Ves a la gente más feliz, o al menos, lo parecen. Y por último, descubres una ciudad que en otra época del año nunca habrías imaginado.
Este diciembre me voy con una amiga de viaje a Londres. Va a hacer mucho mucho frío, pero sé que cuando esté paseando por sus calles, viendo todas las decoraciones, no me va a importar para nada el frío que haga. Porqué por si no os habíais dado cuenta, adoro la Navidad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario